Aunque no soy muy fan de las peliculas musicales Tim Burton supo mantener mi interes hasta el final con un filme musical-gotico-victoriano y la lograda ambientación de un Londres lúgubre y sombrío, que podemos ver ya desde los primeros minutos, nos introduce a base de pinceladas de color, en una historia trágica, obsesiva, en donde la sed de venganza y la locura, alcanzan extremos de paroxismo. El brutal desarrollo del personaje principal, para convertirse en un despiadado asesino, lo seguimos paso a paso en los cambios de expresión de ese Benjamín-Depp, al que aún con todo, intentamos comprender.Johnny Depp se levanta como el maestro del gesto expresivo, nadie como el para hablar tanto con una mirada o una mueca, además de no encasillarse en sus memorables personajes como Jack Sparrow, este Sweeney está más próximo a un Ed Scissorhands pero con un lado malo.
La musicalización y canciones son brillantes, Depp demuestra que también se le da eso de la cantada, pero lo más exquisito es la dirección de arte, la ya clásica sangre cuasi anaranjada y viscosa de Burton está de vuelta, los vestuarios y maquillaje son hermosos, de hecho casi podemos disfrutar en carne y hueso a los personajes de The Corpse Bride, y la paleta de colores es exquisita en especial cuando contrasta lo oscuro de los personajes con los brillantes colores en la fantasía de Mrs. Lovett.
Sin duda es una película digna de verse y una buena elección de Tim Burton de hacer mancuerna por sexta ocasión con Johnny Deep ya que con solo ver su rostro interpretando a Sweeney Todd puedes darte cuenta que por su cabeza pasan miles de cosas tanto positivas como negativas, y demuestra [al menos a mi] que es que es de los pocos actores que puede hacer cualquier papel, en cualquier genero.Lo malo es que al final uno termina cantando todo lo que habla pero si les gusta Tim Burton haciendo mancuerna con Johnny Deep esta sin duda les encantara

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