jueves, 18 de septiembre de 2008

QUETZALCOATL


"Quetzalcóatl". El hombre huracán", de la canadiense Lucie Dufresne, es una novela que narra la vida del primer vikingo que llegó a las costas del Golfo de México y se convirtió en uno de los mitos más grandes de la historia del país.


La obra de Dufresne, quien además de escritora es arqueóloga, describe el recorrido de Quetzalcóatl, desde Groenlandia hasta México, sus primeros años como prisionero, su ascenso al trono y su consagración como semidiós son algunas de las aventuras de este vikingo de barba roja.

El libro es de narración ágil al desarrollar con habilidad el paso del tiempo y de los sucesos, no sólo de la vida del personaje principal, sino también de las ciudades y de los otros personajes.


Es el año 1000. Después de haber pasado el invierno en una costa este de Norteamerica, una expedición vikinga lleva su exploración hacia el sur atrapado en un huracán, el barco dañado llega a un mundo desconocido: la tierra que hoy conocemos como México. solo dos hombres sobrevivientes al naufragio: Ari, uno de los hijos naturales de Erik el Rojo, y un esclavo cristiano, Melkolf.


El encuentro es tan grande para los viajeros del norte como para los indígenas del sur. Los primeros, que creían encontrar solo primitivos, descubren, estupefactos, una civilizacion que construye ciudades populosas y edificios imponentes; los toltecas están impresionados por la fisonomía, las armas de metal y los conocimientos de lis recién llegados del mar. convencidos del origen divino de Ari,lo llaman "Huracán".


Como nunca antes había sido contada. Lucie Dufresne, amparada en una seria y rigurosa investigación, narra la vida del primer europeo que llego a las costas del golfo de México y todo lo que ocasiono. Quetzalcóatl, el hombre huracán es una novela extraordinaria que describe el inimaginable recorrido de un hombre que se convirtió en uno de los mitos mas grandes de nuestra historia.

Sin duda una novela verdaderamente exquisita.

UN TRIBUTO AL SURREALISMO


Dalí nació el 11 de mayo de 1904, en el número 20 de la Calle Monturiol, en Figueras, provincia de Gerona. El hermano mayor de Dalí, también llamado Salvador, murió de meningitis tres años antes de su nacimiento, a los siete años de edad. Su padre, Salvador Dalí y Cusí, era notario de la ciudad, natural de Cadaqués, cuyo carácter estricto y disciplinario era suavizado por su mujer que apoyó los esfuerzos artísticos de su hijo. A los cinco años, sus padres le llevaron a la tumba de su hermano y le contaron que él era su reencarnación, hecho que llegó a creer. De su hermano, Dalí comentó: "Yo he vivido la muerte antes de vivir la vida. Mi hermano murió a causa de una meningitis, a la edad de siete años, tres antes de mi nacimiento... nos parecíamos como dos gotas de agua, sólo que con diferentes reflejos".

Dalí también tuvo una hermana, Ana María, que era tres años menor que él. En 1949 Ana María publicó un libro sobre su hermano, Dalí visto por su hermana.
Siguiendo el consejo de su madre Salvador asistió a clases de pintura con el maestro Juan Nuñez, posteriormente Dalí reconocerá que el desarrollo de su técnica se debió gracias a este maestro.
En 1916, Dalí descubrió la pintura moderna en una de sus vacaciones veraniegas en Cadaqués con la familia de Ramón Pichot, un artista local que viajaba frecuentemente a París. Al año siguiente, el padre de Dalí organizó una exposición de carboncillos en su casa, pero no fue hasta 1919 cuando Dalí realizó su primera exposición pública en el Teatro Municipal de Figueras.
En 1921, la madre de Dalí murió de un cáncer de mama cuando él sólo tenía dieciséis años. Tras su muerte, el padre de Dalí se casó con la hermana de su difunta mujer; Dalí se sintió un tanto ofendido por este matrimonio
En 1929 Dalí colaboró con el director de cine surrealista Luis Buñuel en el cortometraje Un chien andalou ("Un perro Andaluz"). Fue el encargado de ayudar a Buñuel a escribir el guión para la película y ahí conocío a su musa de inspiración y su futura esposa Gala Eluard Dalí o simplemente Gala. Nacida como Helena Dmitrievna Deluvina Diakonova, inmigrante rusa once años mayor que él, entonces estaba casada con el poeta surrealista Paul Éluard. Principalmente, era responsable de ayudar a Buñuel escribiendo el guión para la película. Dalí declaró más tarde, haber estado involucrado más profundamente en la filmación del proyecto, pero esto no está corroborado por relatos contemporáneos. En el mismo año, Dalí tuvo importantes exhibiciones profesionales y se unió, oficialmente, al grupo surrealista en el barrio de Montparnasse, en París(aunque, durante dos años, su trabajo ya había sido fuertemente influenciado por el surrealismo). Los surrealistas criticaron fuertemente lo que Dalí llamó el Método paranoico-crítico de acceso al subconsciente para mayor creatividad artística.




"OBRAS"




"MUCHACHA EN LA VENTANA"


Muchacha en la ventana es un famoso cuadro del pintor, pintado en 1925. El cuadro pertenece a la etapa formativa de Dalí, cuando el artista tenía veinte años y el surrealismo no había influido todavía de manera apreciable en su pintura.

Representa a la hermana del artista, Ana María, a la edad de diecisiete años, asomada a la ventana, de espaldas, en la casa de vacaciones que la familia poseía en Cadaqués, a la orilla del mar. Dalí realiza un trabajo de gran uniformidad cromática y sencillez en la composición, donde la muchacha nos introduce en el paisaje que ella contempla.
Claramente, los valores cromáticos de la obra son azules, al igual que en las obras tempranas de Picasso las cuales estaban formadas sólo por gamas de azules.
La muchacha sufre algunas desproporciones notables como sus pies, los cuales son muy pequeños. La hermana de Dalí aparece en otros cuadros contemporáneos y posteriores del pintor, pues fue la modelo del pintor hasta que conoció a Gala en 1929. La pintura estuvo en la primera exposición del autor en la galería Dalmau de Barcelona, en noviembre de 1925.



"EL ENIGMA DEL DESEO"



Fue pintado en Figueras, después del verano, en el taller de sastrería de la tía de Dalí, que era usado como estudio por el artista. Este cuadro fue uno de los escasos homenajes que Dalí dedicó a su madre, a la que nunca llegó a pintar en un cuadro. En el Sagrado Corazón, otra obra suya de 1929, el pintor también hace referencia a su madre. En el cuadro está escrita la frase: "A veces escupo por gusto sobre el retrato de mi madre", lo que escandalizó tanto a su padre que lo echó de casa. Dalí realizó un dibujo a pluma como estudio preparatorio para la obra que fue comprado junto con el Juego lúgubre por el vizconde de Noailles en la primera exposición del pintor en la galería Goemans.

En el cuadro aparece un paisaje desértico y extenso que se parece al gran llano de Ampurdán, el lugar de la casa donde Dalí pasó su niñez en Figueras. En el centro hay una enorme roca amarilla en forma de ala con dos agujeros grandes y numerosas cavidades pequeñas. En muchas de las aberturas está escrita la palabra "ma mère" ("mi madre" en francés). Este cuadro, mediante símbolos, no sólo hace referencia a su madre sino también a Gala mediante el león con las fauces abiertas que aparece en el extremo derecho superior del cuadro. El león aparece también en otras pinturas de Dalí como El gran masturbador, siempre anunciando un mensaje erótico y libido. En un extremo de la roca aparece una cabeza de perfil con un enorme párpado cerrado que aparece constantemente en otros cuadros surrealistas de Dalí como El gran masturbador y La persistencia de la memoria.



"EL GRAN MASTURBADOR"


Este cuadro tiene las características de toda su pintura surrealista y posee una unidad equilibrada a pesar del gran número de elementos que presenta. Refleja el malestar del autor que temía, incluso, perder la cordura. Tanto el título, como el motivo central no dejan dudas sobre las implicaciones sexuales del cuadro; el sexo era una de las obsesiones del pintor

En la pintura están retratadas todas las obsesiones del autor:

-El elemento principal es su autorretrato, mezcla de cabeza humana y rocas de la costa Brava de los alrededores de Cadaqués, que repetirá en muchos otros cuadros como La persistencia de la memoria y El enigma del deseo. Estilizado pero reconocible, se caracacteriza por su color amarillento, su gran nariz apoyada en el suelo y su cara alargada. Las pestañas largas representan la contraposición entre el sueño anodino de una consumación física irremediable y el sueño de que nuestros deseos se cumplan.

-El saltamontes, un animal que le provocaba terror desde su infancia y que se encuentra pegado a la boca de su autorretrato. Está en estado de descomposición, lo que atrae muchas hormigas que simbolizan la muerte.

-Un anzuelo como atadura a su familia que quería retenerle a su lado y volver a un modo de vida tradicional del que él da muestras de querer desprenderse definitivamente.

-El león como deseo sexual, con una lengua rosada como símbolo fálico.

-Unas piedras como su pasado.

-Una figura aislada como soledad.

-El tema de la masturbación aparece en la mujer que emerge de su retrato y cuyo rostro esta cerca de unos genitales masculinos escondidos en unos ceñidos calzoncillos.

-Un lirio pegado a la mujer que simboliza la pureza, una enrevesada forma de definir a la masturbación como la relación sexual más pura. El pistilo de la flor es, además, otro símbolo fálico.

-Como es normal desde que la conoció, Gala aparece representada, en este caso en la pareja que se abraza, donde ella se metamorfosea en una roca, recuerdo de los paseos que dieron por la playa.



"EL HOMBRE INVISIBLE"


Aunque la obra está inacabada y es un intento fracasado de crear una pintura buena, constituye el primer lienzo de Dalí que contiene una doble imagen. Aunque la pintura no satisfizo al artista, después siguió por el camino de los engaños visuales, creando algunas obras realmente buenas. Parece ser que la idea del cuadro le fue sugerida por un libro del antiguo Egipto cuyas ilustraciones había admirado desde niño. También está inspirada en las pinturas de Giuseppe Arcimboldo, pintor renacentista que pintaba rostros humanos a base de flores, frutas, plantas, animales u objetos.

Dalí consideraba al Hombre Invisible un fetiche paranoico, protector suyo y de Gala, su mujer. En la Vida secreta, Dalí describe al personaje como un individuo de sonrisa benévola, capaz de exorcizar todos sus temores y ponerlos en fuga. Sin embargo, más que en un hombre, Dalí pensaba en Lidia Noguer, una extravagante campesina de Port Lligat a quien él y Gala compraron su primera casa.
Este cuadro, del que se conoce también un estudio preparatorio, serviría para pintar algunos otros como España, La Metamorfosis de Narciso y El gran paranoico.

En el cuadro de Dalí, se puede ver una persona sentada, de proporciones gigantescas y prolongadas. La cabeza del individuo se forma con algunas sombras y relieves de construcciones y esculturas que se encuentran muy alejadas del espectador. Las nubes simulan el pelo y dos esferas azules, los ojos. El brazo derecho, que está inconcluso, está formado, en parte, por la espalda de la estatua de una mujer con un cuello desproporcionado.
El brazo izquierdo está formado por una columna y se delimita con el edificio negro que hay en primer plano a la derecha del cuadro. Esta estructura tiene, además, dos esculturas de mujeres diseccionadas y de distintos colores.
En medio en la parte inferior hay una especie de maniquí, el cual tiene una larga cabellera que asciende y se bifurca en su punta, definiendo así las manos del gigante. Las piernas están formadas por una cascada y una sección del suelo del mismo color azul.
Delante del maniquí hay un león dorado que se repite en muchas otras obras del artista. Hay otros elementos surrealistas del cuadro que sólo son ornamentales. A la derecha hay, en primer plano, un conjunto de esculturas satíricas: tres hombres y tres niños.
A la izquierda se halla una pilastra sobre la cual, hay una escultura de un perfil de mujer que se repite en muchas otras pinturas de Dalí. Más atrás hay una plataforma y, sobre esta, un caballo blanco. Finalmente, sobre la mano derecha del gigante hay una forma simétrica y extraña la cual parece estar diseccionada.




"LA TENTACION DE SAN ANTONIO"




En el cuadro se muestra a san Antonio Abad en un desierto, arrodillado y sosteniendo una cruz hecha con dos varitas para protegerse de las tentaciones que lo atacan, con el antiguo gesto del exorcismo. Estas son representadas por un caballo y una fila de elefantes, todos estos con sus patas alargadas de forma grotesca y cada uno cargando con una tentación.
San Antonio es representado como un mendigo, esta desnudo y despeinado y se apoya sobre una piedra. Delante de él hay una calavera.
El cuadro describe literalmente las tentaciones a las que el hombre normalmente cae:
Triunfo, representado con el caballo, el cual tiene sus pezuñas desgastadas y llenas de polvo. Este animal recuerda a los jumentos esqueléticos de los primeros cuadros surrealistas del autor.
Sexo, representado por la mujer sobre el primer elefante.
Oro y riquezas, representados por los dos elefantes sobre los que hay una pirámide y una casa de oro y dentro de esta última, un busto de mujer lo aguarda.
Más atrás, otro elefante carga un altísimo monolito sobre su espalda. Detrás de este y sobre las nubes, hay un castillo.
En el paisaje desértico, dos hombres discuten y al fondo, un hombre lleva de la mano a su hijo. Este último par de personajes también es representado en Vestigios atávicos después de la lluvia. Un ángel blanco vuela sobre el desierto.



"LA ULTIMA CENA"



El cuadro está muy relacionado con el número doce. La sala donde se encuentran Jesús y sus apóstoles es un dodecaedro. Al fondo de esta se vislumbra un paisaje al amanecer, aún cuando la cena fue de noche. Cristo, en el centro, parece estar predicando ante los discípulos, los cuales inclinan sus cabezas y rezan. Las apariencias de los discípulos son distintas entre sí. Cada uno porta una túnica distinta e inclusive parecen ser personas de distintas razas y países. Los trece personajes rodean una mesa de piedra sobre la cual hay un vaso de vino y un pan partido en dos.

Cristo no es representado como se acostumbra. Su pelo es claro y no tiene barba. Su túnica es la única que deja al descubierto su pecho. Observando con más detalle, vemos que Cristo es transparente en su parte inferior, ya que la barca que se encuentra en el paisaje puede verse a través de él.
Sobre todo el conjunto está el torso de Cristo, símbolo de su entrega al hombre, de su carne. Extiende sus brazos y al igual que el Cristo que se encuentra abajo, se difumina poco a poco.



"LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA"



La persistencia de la memoria, conocido también como Los relojes blandos es un famoso cuadro del pintor español Salvador Dalí pintado en 1931.

En el cuadro aparece la bahía de Port Lligat al amanecer. El paisaje es simple; aparece el mar al fondo y una pequeña montaña a la derecha. Hay tres relojes blandos y deformados, elementos que ya habían aparecido en una obra suya del año anterior, Osificación prematura de una estación. Dalí, según él mismo dice, se inspiró en el queso camembert a la hora de añadir los relojes al cuadro, relacionándolos por su calidad de "tiernos, extravagantes, solitarios y paranoico-críticos". Uno de los relojes cuelga en equilibrio de la rama de un árbol. Más abajo, en el centro del cuadro, otro se acopla a modo de montura sobre una cara con largas pestañas inspirada en una roca del cabo de Creus. La cara aparece también en otros cuadros del autor como El gran masturbador y El enigma del deseo. El tercero está, quizás, a punto de deslizarse por un muro. Sobre este reloj hay una mosca y sobre el reloj de bolsillo hay multitud de hormigas que no están ahí por casualidad (este tipo de reloj se lleva próximo a los genitales).
Los relojes, como la memoria, se han reblandecido por el paso del tiempo. Son relojes perfectamente verosímiles que siguen marcando la hora (supuestamente en torno a la seis de la tarde). Dalí dijo sobre el cuadro: "Lo mismo que me sorprende que un oficinista de banco nunca se haya comido un cheque, asimismo me asombra que nunca antes de mí, a ningún otro pintor se le ocurriese pintar un reloj
blando".