lunes, 26 de enero de 2009

EL MATRIMONIO DEL CIELO Y DEL INFIERNO

La poesía de William Blake revive los planteamientos de los filósofos gnósticos que vivieron en los primeros siglos de nuestra era y de sus herederos, las corrientes heréticas antiilustradas que florecieron en Europa en los siglos XV, XVI y XVII, los adamitas, por ejemplo, y sus versiones inglesas, levellers, diggers, ranters o muggletonians.
Frente a la visión del mundo que terminó imponiéndose, científica e ilustrada, el gnosticismo representa una alternativa cuyos temas principales volverán a aparecer décadas más tarde en algunas de las ideas de Nietzsche (reivindicación del cuerpo y las pasiones, críticas a la moral cristiana, inversión de los valores) y de anarquistas y comunistas (desmantelamiento del Estado, la propiedad privada y la revolución industrial burguesa). Al pensamiento de Blake puede calificárselo de “anarquismo erótico”.
"El matrimonio del cielo y el infierno" ocupa un lugar privilegiado en la evolución poética y artística del William Blake, este planeó una obra que le brindara la posibilidad de denunciar la moral instituida, exponer su visión antinómica del mundo, expresar sus ideas sobre el origen de las religiones e incluir un canto revolucionario, la Canción de la libertad, muestra de la energía revolucionaria que se desató a finales del siglo XVIII.
Uno de los rasgos de "El matrimonio del cielo y el infierno" es la variedad de elementos que la componen: ilustraciones y poemas, diálogos y parodias, una teoría de la percepción, proverbios, una teogonía, un canto político, manifiestos religiosos y varios descensos a los infiernos.

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